
A veces dudo, demasiadas veces.
No me encuentro si tú no estás.
Si tu voz no llega hasta mí,
si mis ojos te buscan y, no.
Sin ti, siento mis manos vacías.
invento cien palabras para ti
y luego las callo.
Y me doy mil excusas.
No se donde esconderme
para que me encuentres.
Te siento tan ausente.
Tal vez, te este evitando, puede ser
Y aun así te busco en cada centímetro de mi piel.
Pero tú, ya no estás,
el vacío que siento lleva tu nombre.
Mientras tanto, me voy.
Buscando entre mis miedos tú silencio.
1 comentario:
Y ... como nos cuenta Flavia, la conexión entre el olor, la memoria y la emoción también puede dar estos resultados. Muy bonita, Tony.
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